Pese a los que muchos creen,
el jamón debe de tener grasa incrustada entre el magro, eso
determina la calidad del buen jamón, vease los ibéricos
que son un ejemplo. Esto se consigue con la alimentación
natural y el ejercicio. Una alimentación a base de pienso
dará mucha grasa alrededor y poca grasa intermuscular y esto
es lo que hay que evitar.
Por último cuando ya hemos comprado el jamón y nos
lo tenemos que llevar a nuestra ciudad debemos tener en cuenta que
no podremos empezar el jamón inmediatamente, debemos seguir
las mismas pautas que con el vino. El jamón al ser un producto
vivo es sensible a los cambios de temperatura, transporte, altitud
y por ello debemos ponerlo en cuarentena justo en el lugar donde
posteriormente lo empezemos, esto es muy importante y evitará
que cuando lo comencemos se vuelva blando y húmedo.
Un jamon bien curado nos lo podremos llevar a orilla del mar, conservarlo
y cuando lo empezemos siga teniendo la misma calidad que si lo comieramos
en La Alpujarra siempre que sigamos estas pautas. Se que es una
dificil prueba tener un jamon a la vista y no empezarlo hasta los
cuarenta dias. |