1º TRATAMIENTO INDIVIDUALIZADO
de cada uno de los jamones, desde el inicio del proceso de elaboración,
pasando por las distintas fases de curación, en la que los
expertos artesanos siguen su evolución hasta que llega al
consumidor final.
2º RIGUROSA SELECCIÓN DE LA CARNE:
jamón de hembra con abundante grasa exterior e infiltración
de la misma, lo que nos permite dar a cada jamón el tiempo
de curación natural necesario sin que pierda su jugosidad.
3º INGREDIENTES: pernil de cerdo blanco y
sal marina en su justa medida, sin ningún otro aditivo, conservante
ni acelerante.
4º CURACIÓN NATURAL EN EL MÁS
EXTRICTO SENTIDO DE LA PALABRA:
Salazón ralizada
durante los meses más fríos del año, prescindiendo
de secaderos artificiales.
Oreo
natural en los secaderos destinados a la fase de postsalado
con el frío seco que nos proporciona Sierra Nevada.
Maduración
del jamón a medida que va aumentando la temperatura en los
meses de primavera y verano.
La curación natural
y artesanal del jamón culmina en nuestras bodegas subterráneas
con más de cinco metros de profundidad en los que el jamón
termina de envejecer lentamente, adquiriendo ese inmejorable aroma
y sabor que nos recuerda el jamón casero de antaño. |